VIEJOS SON LOS TRAPOS


Gracias a los amigos de Soundblast Media, tuvimos la chance de comunicarnos con Steve Conley, guitarrista de los thrashers FLOTSAM & JETSAM, una de las bandas más infravaloradas del metal mundial que está con hambre del lugar que se merece. Su nuevo disco «Blood In The Water», las inquietudes hacia dónde va el metal hoy en día y mucho más…

– ¿Cómo fue el proceso de composición de «Blood In The Water»? Lo primero que lanzó AFM Records en Spotify con los tres singles suena una bestialidad.

Steve: fue algo distinto y al mismo tiempo lo de siempre (risas), por obvias razones no. Lo que siempre manejamos es crear la música mediante riffs y bases y que después las voces hagan lo que quieran y queda más al margen del cantante, aunque también lo hacemos a viceversa, creando toda la vocalización y melodías mediante la lírica y después le ponemos la música. Siempre nos vamos un poco por las ramas, para el último disco habías armado unos 22 temas. Hacemos muchos demos, AK escribe arriba de eso, vemos qué va saliendo mejor y depende mucho de él por momentos, porque podés tener la mejor música del mundo pero si no hay espacio para las voces, mucho sentido no tiene. Es como un ¿tenemos una canción o no? Se van generando pilas de canciones con lo que está para un disco y con lo demás, lo dejamos para seguir trabajándolo después. Va yendo de mano en mano hasta que llega a la recta final.

– Además, es como si este disco fuese más agresivo y violento que los anteriores, mezcla de las raíces de ustedes pero con un sonido más moderno, más riffs grooveros como serruchos en la nuca, queda perfecto con el nombre del disco…

Steve: (risas) gracias, es la idea. El nombre del disco salió de un demo original mío. Cuando mando mis demos, muchas veces les pongo nombres… (piensa), creo que Mike hace lo mismo también, como para ir separando también lo que hace cada uno, y se hace más fácil, y al nombrar cada canción la mandamos y dejamos que elijan si por si o por no en cuanto al título. No me caso con lo que nombro, pero trato siempre que tenga una correlación (risas), y por suerte, éste quedó. Antes teníamos las carpetas a pura «song 1» entre Mike y yo, y siempre era difícil saber cuál era cuál. Nota mental: nunca nombrar o diferenciar canciones con números (risas). Más si hacen demos de 30 canciones, mucho dolor de cabeza. De paso ayuda para trabajar con los nombres de lo demás. Encima fue una de las últimas canciónes del disco. Antes se llamaba «The Omen» y de la nada dije «¿y qué tal «Blood In The Water? Y terminó quedando. Ni siquiera tenía letra ni nada.

– Es un gran título. Es más, le sentí un cierto tipo de mensaje subliminal con todo lo que viene aconteciendo en el mundo.

Steve: es que intrínsecamente incluso creo que estuvo pensado así. Lo hablábamos con Ken una vez discutiendo sobre política. Lo que quería recalcar en este disco. Mundialmente está pasando lo mismo en todos lados. Mires las noticias de Europa o de América en general, hay una derecha y hay una izquierda, y siempre en la política encasillan a la gente en esos dos bandos, cuando directamente podríamos colgar a todos los políticos (risas). Tenés todo el tiempo discusiones de colores y bandos, y es la misma sangre siempre en el agua, a eso quise referirme.

– ¿Cómo fue la experiencia de grabar nuevamente con Jacob Hansen?

Steve: lo más gracioso es que todavía no tuve el honor de conocerlo en persona, pero siempre trabajar con él es increíble. El contacto siempre es vía email. Cuando me enteré de su trabajo de producción, sobre todo teniendo en cuenta que yo también produzco, ni había caído en cuenta que muchos de los discos que me encantan están mezclados por él. Por eso cuando pensamos en con quién trabajar para este nuevo álbum, nuevamente dimos con él. Hablé con él y es un gran tipo.
Tiene un estilo muy específico de mezcla y en ese ida y vuelta a la hora de mandarnos las cosas, combinó perfectamente con nuestro sonido. Creo que los últimos dos discos, que trabajamos con él, suenan muy distinto al homónimo que lanzamos en 2016. Y se nota bastante.

– Desde que entraste en 2013 a Flotsam & Jetsam, creo que la banda tuvo como un renacer, que también se afianzó al editar ese disco autotitulado, ¿qué sentís que le agregaste al grupo desde tu entrada?

Steve: siempre que traés un nuevo miembro a una banda, algo pasa. Es más, en ese disco fuimos varios los que entramos y al entrar al estudio ya teníamos esa sensación de cambiar un poco las cosas…

– Pero nunca perder la esencia.

Steve: exacto. Básicamente con tres tipos nuevos en la banda. Y Mike y yo teníamos distintas maneras de componer que se complementaron perfectamente. Le agrego mucha diversidad. Yo tengo mi propio estilo y creo que se nota, pero no va del lado central y personal, sino de aportarle algo a la banda para sonar todos como uno. Si tomamos por ejemplo a «The Cold», con Mark en guitarra, había otro sonido, muy bueno de hecho, más teniendo en cuenta que era el único guitarrista en ese momento. Pero eso es Flotsam con otro guitarrista. Está la esencia pero hay otra química, otra era de Flotsam, todas las eras están muy buenas, pero siempre tienen estos toques distintivos.

– Como si fuese un legado y la banda fuesen todos y cada uno de los que forman y formaron parte de Flotsam.

Steve: es algo muy hermoso la verdad.

– Además formaste parte de Tragul, una banda internacional de power metal sinfónico, ¿seguís en contacto con ellos o hay algún plan a futuro con la banda?

Steve: Adrián me había contactado hace unos años, pero hace tiempo que no sacamos nada. Estuve en el comienzo y fue más que nada un trabajo por contrato, él ya había hecho las canciones y me contactó para tocar con él. Pero son más sus canciones, no pude aportar mucho más que algunos solos, las bases ya estaban hechas. Era su bebé (risas), es un gran tipo y fue muy divertido participar en eso. Creo que ahora toca otro guitarrista. Hace poco me preguntó si quería volver a colaborar con él porque está armando canciones con el cantante de Primal Fear, pero justo yo estaba con un par de problemas en la mano y no pude participar. Decidí mejor dar un paso al costado pero muy lindos recuerdos.

 

– ¿Cómo conviven tus distintas partes musicales, ya sea el Steve de Flotsam & Jetsam como el solista o el sesionista incursionando en otros géneros?

Steve: hice muchos trabajos de sesionista y otros como banda y creo que el mezclar estilos nutre mucho como guitarrista e incluso como persona. El estar abierto musicalmente a nuevos emprendimientos y desafíos. Como en Tragul, solo tuve que replicar a mi manera lo que ya estaba hecho y agregar unos solos, no fue tanta contribución de banda, y se siente eso a veces. Pero fue muy divertido porque también es algo diferente y quizás más distendido al ser el arte de la otra persona. Va más por el lado de ayudarlos en su visión y poder colaborar de forma que las cosas salgan como estaban pensadas, y si se puede, mejor.
En Flotsam no hay restricciones. Hago exactamente lo que quiero, y eso es lo mejor de la banda. Sin límites.

 

– Además se puede escuchar esa libertad en cada disco, se nota en cada instrumento, más ambientes, más pasajes. Creo que podría marcar un antes y un después en la banda este disco.

Steve: si, por supuesto, ojalá sea un disco bisagra o de quiebre para la banda como bien decís. Gracias por tus palabras, realmente espero que así sea. Creo que somos una muy buena banda e infravalorada. Desde que estoy en la banda ya veo todo de otra manera que antes. El progreso, el fluir entre nosotros también. Es una de esas cosas que pasaba con los miembros anteriores también, como un legado que se va pasando. Siempre hablo con Kelly, el anterior baterista. Flotsam es parte de su vida. Como si nos pasarámos postas hasta que lleguemos a la recta final.

– ¿Qué pensás del thrash y del metal de hoy en día?

Steve: creo que hay algo muy interesante con las bandas más antiguas. Algo está pasando. En los últimos tiempos hay un hambre que se nota por querer ser más grandes de lo que somos y no ser sólo este legado del que hablábamos. No queremos excusas para girar, todo es importante para nosotros. Y justamente con nuestros últimos tres discos, queremos ir siempre para arriba. Se vendan o no los discos, es un caso aparte eso. Es más para nosotros el crear como el final de la mejor manera, porque no sabemos por cuánto tiempo vamos a poder seguir tocando, no nos estamos haciendo más jóvenes (risas). Pero es por eso que dejamos la vida en cada disco y espero que se note eso. No tomamos las cosas a la ligera. No queremos eso. Y veo mucho eso en las bandas más viejas, hay una urgencia en nuestra trayectoria de ser lo mejor que podemos ser ahora y siempre ir para arriba. Nunca llegamos a ser grandes como Metallica o Megadeth, pero creo que hay espacio para que seamos más grandes de lo que somos. Obviamente esto haría más fáciles nuestras vidas (risas). Podés hacer más subiendo en la cadenas alimenticia, pero así es el negocio de la música, como una batalla hacia la cima. Siempre sana claramente (risas). Pero eso, queremos más gente en nuestros shows, más tours, lugares más grandes. Es el no conformarse con nada lo que nos impulsa a continuar creciendo pese a los años que pasan.

– No sé en qué etapa están en Estados Unidos con los tours, tengo entendido que en agosto vuelven algunos festivales…

Steve: vamos a intentar justo ese mes con tours cortos de unas semanas. Hace un año y medio que no pisamos un escenario. Estuvimos a full con el disco y cada uno con sus proyectos, pero esa falta de tocar en vivo impacta. Vamos a tener que ponernos las pilas y a la velocidad que estábamos antes.

– La gente últimamente está muy en la de consumir singles y no escuchar discos enteros. ¿Qué pensás acerca de esto?

Steve: tengo 50, así que ya soy viejo para la mayoría de los estándares de la gente (risas), pero no soy partidario ni fan de los singles (risas). Escucho otros músicos de bandas más grandes de thrash diciendo «oh, el streaming es algo bueno y bla bla bla», y no creo que sea bueno para nadie realmente. No me gusta el modelo de negocio que están formando. Es muy bueno para un consumista o fan, pero no es bueno para la música. Esa persona va y paga esos 9 dólares por un stream porque lo elige y está bien, que se yo. Pero hay otro lado de personas que realmente escuchan música, y hace que se pierda la magia. Es como si fuéramos un catálogo. Y para las bandas chicas, el hacer streamings no es redituable. Cuando era más pibe, y no había internet, estaba esa magia de ir a una disquería, comprar los discos con las portadas más raras, leer las letras, etc. Y ahora todo pasa por una pantalla. Era una experiencia. Y eso se perdió. El escuchar un disco de pie a cabeza y disfrutarlo. Hay mucho Spotify y hay tantas bandas… cómo hacer que los jóvenes escuchen discos de Iron Maiden de la manera que lo sentíamos nosotros. No es por desmerecer a la juventud, hay bandas increíbles y gente que todavía lo siente, pero se dividió el marco de los fans entre los consumistas y los que aman la música. Está todo muy difícil. Cuando no estamos girando, nosotros trabajamos igual, en mi caso como productor con bandas que quieren empezar y vivir de la música. Hay que darles las cuotas de realidad. Ya sean jóvenes o viejos.
AC/DC hizo una movida hace un tiempo de que solamente pueden comprarle el disco entero en vez de a singles, así protegen su futuro. Lanzando discos. No singles. Cuesta mucha plata grabar 11 canciones y hay que lograr que la gente se interese en todo en vez de en una o dos canciones. En la industria del metal no sirven los singles.

– ¿De qué manera impactó la situación del Coronavirus tanto a vos como a la banda?

Steve: es una mierda convivir con esto (risas). El aislamiento y eso. Creo que paseé demasiado a mi perro (risas). Hay muchas noticias dando vueltas y mucha paranoia. Todo lo que teníamos armado e incluso mis cosas personales, como las de todo el mundo, tuvieron que parar. Teníamos un tremendo festival en México, tours por Europa y muchas oportunidades y hubo que posponer todo. Ya no tenemos tiempo para desperdiciar, estamos viejos (risas). Pero ahora lanzamos este disco el 4 de junio y en USA se está abriendo un poco más todo y espero que en el mundo pueda suceder lo mismo.

– ¿Y algún tour sudamericano? Hace muchísimo que los estamos esperando por acá…

Steve: es que lo más triste es que más o menos unas 5 veces se contactaron promotores de Argentina y Sudamérica para llevarnos y siempre pasó algo. No tenía que ser en ese momento, pero ahora queremos armar todo para ir. Tenemos muchas ganas de visitarlos. Muchos amigos tocaron allá y siempre nos cuentan la locura que se vive en cada recital. Tampoco pude ir sin banda, así que espero pronto visitar tu país. ¡Muchos saludos a todos nuestros fans en Argentina!


 

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